Jueves, 30 de junio de 2005
Me agrada ver como, a pesar de todo, la libertad se va abriendo paso en esta putrefacta sociedad. En realidad es un pequeño paso, pero abre la esperanza a otros muchos fines igual de justos. Me refiero a la reciente aprobación de la ley sobre los matrimonios homosexuales.
Pero siempre, como era de esperar por otra parte, hay un pero, un espacio para el odio. Que asco de IGLESIA CRISTIANA. ¿Acaso la gente está ciega? En el Vaticano anida el peor de los males al que el ser humano se tiene que enfrentar. Se acabó la tolerancia y todas esas gilipolleces. Aquel que está en contra de la libertad, del progreso social, merece el mayor de los desprecios. ¿Protestar porque los oprimidos y repudiados en su día sean más libres? En que cabeza cabe eso. Espero que os queméis en ese infierno que habéis creado, pues según vuestra doctrina mezquina así será.
Muy a vuestro pesar la libertad es el antídoto contra vuestra maldad. Mierda para el foro de la familia, mierda para la Iglesia, mierda para esa curia pestilente. Por cierto, antes de que nadie diga nada, estoy convencido de que en las filas de esa maquinaria engrasada por Satán que es la iglesia hay gente enormemente válida que dedica su vida a ayudar al necesitado. Admiro extraordinariamente a esa gente, pero al resto de hipócritas (que son una multitud), esos que dirigen el cotarro los odio profundamente por el daño que hacen al ser humano.
Os jodéis pues vuestro poder cada vez es menor y vuestro fin está cerca. Al final todas las dictaduras caen, y la vuestra no va a ser menos. Seguid manifestándoos en contra de la libertad, seguid así, pues de esa manera muchos abrirán los ojos y escupirán en vuestros altares manchados de sangre inocente.
Enhorabuena al colectivo homosexual pues su victoria es motivo de alegría de toda la humanidad. El camino es duro, pero nadie parará jamás este torrente que es la libertad. No lo olvidéis, somos legión.
Por: Mario MC | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)
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